VANESA PÉREZ SAUQUILLO – ESCRITORA

Esta escritora antigua alumna del Colegio presenta nuevo libro, sus primeros cuentos cortos: Pepete y la Chata.

Vanesa Pérez-Sauquillo (promoción 1978) estudió en Santa María del Camino sus tres últimos años escolares previos a la entrada en la universidad. Desde la Asociación de Antiguos Alumnos contactamos con ella interesándonos por la reciente publicación de su nuevo libro, dirigido a los más pequeños de la casa. Vanesa, dispuesta como siempre a colaborar con nosotros, nos ha contado en primera persona su trayectoria profesional, experiencia personal como escritora especializada en literatura infantil y poesía y, con algunos entrañables recuerdos, lo que cariñosamente guarda de su paso por nuestro Colegio. Reproducimos a continuación sus interesantes y bonitas palabras.PEPETE Y LA CHATA cubierta

Palabras de Vanesa Pérez-Sauquillo:

“Siempre me encantó leer. A los 9 años decidí que quería ser escritora, ¡pero de novelas policíacas! Cuando llegó el momento de ir a la universidad, me di cuenta de que no había ninguna carrera que te enseñara específicamente a escribir. Había grandes escritores científicos, médicos, abogados… Por lo que decidí estudiar lo que habían hecho otros y disfrutar con ello. Por eso estudié Filología Hispánica.

Mi madre siempre trajo a casa literatura infantil de calidad. Incluso cuando ya éramos mayores, nos seguía mostrando a mis hermanos y a mí álbumes ilustrados especiales por alguna razón. Así que no me lo podía creer cuando (tras hacer un máster en edición) entré a trabajar en Alfaguara Infantil y tuve en mi catálogo libros como “La historia interminable”, “Charlie y la fábrica de Chocolate”, “Matilda”, “El pequeño Nicolás”…  Con 25 años contraté los derechos para publicar “Crepúsculo” en España y Latinoamérica, en un momento en que todavía no había salido en EE UU y no sabíamos el best-seller en que se iba a convertir. Aquello sí que fue emocionante. Como editora, vivir un fenómeno de millones de lectores como aquel (gente leyendo un libro “tuyo” a tu izquierda y a tu derecha en el metro…) fue algo extraordinario.

Justo cuando empezaba la crisis, dejé la editorial. Sentía que, aunque era un salto al vacío, tenía que seguir mi propio camino y dedicarme completamente a escribir. Desde entonces la vida ha sido muy generosa conmigo. En dos años he publicado varios libros infantiles (“Cuentos con beso para las buenas noches”, “¡Pobre mamá!” y “Pepete y la Chata”, que se han traducido a otras lenguas), y mis últimos libros de poesía (“Climax Road” y “La isla que prefieren los pájaros”) han recibido premios y reconocimiento de la crítica.

Antes de llegar a Santa María del Camino pasé dos años en otro colegio, donde no hice amigos. Esta experiencia me hizo crecer mucho, descubrir importantes lecturas, y especialmente en la poesía encontré una voz amiga y cercana. Me ha acompañado desde entonces como una tabla de salvación. Cuando publiqué mi primer poemario a los 22 años en Hiperión (Hiperión, la editorial donde habían publicado tantos de mis poetas favoritos), cumplí un sueño de adolescencia. Ha sido muy divertido para mí el contraste entre los dos mundos: el de la poesía (del que yo venía), que a veces puede ser tan solemne, y el de la literatura infantil. Que alguien se acerque a mí en un recital para decirme “Perdona, ¿tú has escrito Caca de Dragón?”, o que un niño pequeño vomite en un cuentacuentos…

Ahora acaba de salir en la editorial Bruño “Mis primeros cuentos cortos: Pepete y la Chata”, para niños entre año y medio y 4 años. Es un libro que da para mucho, porque son 16 historias de la vida cotidiana, contadas con humor y para ellos, esos pequeños aventureros que tenemos en casa. Ha salido en un formato bonito para que sea un buen regalo de Navidad. Como tengo hijos que están en ese mismo momento vital, fue una experiencia muy divertida escribir sobre sus preocupaciones, sus descubrimientos de todos los días.

En febrero saldrán otros dos libros. Uno es para jóvenes y gente de nuestra edad (“Love is in the air: El libro perfecto para amores imperfectos”. Ed. Alfaguara), con poemas, reflexiones, microrrelatos, experimentos, gráficos, recetas… ¡y hasta el mapa del amor!. Otro para niños a partir de 6 años: “El hada de la Pimienta y otros poemas”. Creo que los niños se van a divertir mucho con sus versos.

Santa María del Camino influyó muchísimo en la persona que soy ahora. Su espíritu, sus espacios tan acogedores, su entorno de bosque, mis queridas compañeras y sus profesores (algunos tan fascinantes, tan exigentes a la vez que entrañables. Allí conocí a mi gran amiga Ana Belén Nieto, que ha sido una influencia importantísima en mi vida. Ella también es escritora, y está publicando una trilogía histórica maravillosa, inspirada en la Irlanda del siglo V: “La huella blanca”. Como anécdota, en nuestro año de COU, Ana Belén y yo (que solíamos escribir novelas a medias), participamos en el tradicional concurso literario del Día del Libro. Pasamos a ser rivales, y estuvimos varias semanas metiéndonos la una con la otra en plan de broma. Cuando anunciaron en la ceremonia que la ganadora era ella, subió al escenario y compartió su premio conmigo. Aquel gesto tan generoso lo guardo todavía en el corazón.

Vanesa Pérez-Sauquillo

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