Una educación en y para la excelencia

“La excelencia es el arte de triunfar mediante el aprendizaje y la perseverancia.”

Aristóteles

 

El término “excelencia” en educación está unido a la obtención de un elevado rendimiento académico. En ocasiones, se asocia también con aptitudes o talentos innatos de cada alumno. Sin embargo, la base de cualquier aprendizaje está en el esfuerzo y la práctica diaria.

Los profesores guiamos y acompañamos a nuestros alumnos durante esta Etapa escolar con el objetivo de conseguir que mejoren sus resultados. Para iniciar esta tarea, debemos definir claramente los objetivos a alcanzar y hacerles partícipes de los mismos de forma que ellos encuentren sentido a su trabajo y sepan cómo mejorar y crecer.

Es igualmente importante que los alumnos posean una expectativa realista del esfuerzo a realizar. Hemos de transmitirles que la consecución de estos objetivos no será inmediata, los resultados se apreciarán a largo plazo. Por ello, deben ser reflexivos y asumir que el proceso requiere voluntad firme, concentración en el estudio y práctica constante; es como una carrera de fondo.

Además, contribuimos a la mejora de su aprendizaje corrigiendo aquellos aspectos que consideramos necesario rectificar y les sugerimos alternativas para afrontar las dificultades que encuentran. Por lo general, es suficiente que aborden el problema con un enfoque distinto para superarlo.

Valoramos su esfuerzo reconociendo sus logros para motivarles en su trabajo. Asimismo, les animamos a poner a prueba sus destrezas planteándoles nuevos retos a los que enfrentarse, siempre se puede mejorar, sea cual sea el nivel del que se parta.

En definitiva, tratamos de favorecer que desarrollen destrezas a través del entrenamiento y la práctica eficaz de  sus  capacidades, con el propósito final de formar personas que valoren la cultura del esfuerzo y la excelencia, conocedores de que siempre se puede mejorar.

 

Mar Gómez, Directora de Educación Secundaria

 

 

 

 

 

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