Ocio saludable: los beneficios de la actividad motriz

En la actualidad vivimos con la preocupación de evitar que nuestros hijos lleven una vida sedentaria, alejados de la actividad física y ocupando su tiempo en ver la televisión o con los videojuegos.

Evidentemente este riesgo está ahí, se sienten atraídos por dibujos o juegos que les hace perder la noción del tiempo y les hacen disfrutar de su tiempo de ocio de una forma poco adecuada. Todo en su justa medida sería lo correcto.

En la oferta educativa y extraescolar de los centros educativos se proponen diferentes actividades y prácticas deportivas que fomentan en los niños las prácticas motrices y deportivas, que buscan equilibrar los tiempos que pasan sentados en el aula o en sus casas realizando las tareas escolares u ocio sedentario.

Siendo un defensor de la necesaria presencia de la actividad física en la jornada escolar en todas las etapas educativas, también opino que sobrecargar de actividades fuera y dentro del horario escolar puede tener un efecto contrario al buscado. Insisto en que todo debe ir en su justa medida.

No vamos a incidir en el beneficio que tiene en nuestra salud hábitos de actividad física y motriz, de alimentación, de correctas rutinas en nuestro día a día. No fomentarlos en nuestros hijos siendo nosotros mismos ejemplo sería un grave error, pero ya no solo por el hecho de inscribirlos en actividades extraescolares deportivas. Cuando hablamos de dar ejemplo nos referimos a acompañarles al parque, a estar con ellos mientras suben a un tobogán o escalan por una pared a modo de alpinista.

La base para crear los hábitos y convertirlos en rutinas se debe cultivar desde edades tempranas, por eso hay que acompañar a los mas pequeños de la casa a realizar este tipo de actividades, ya sea compartir una sesión en una piscina o pasar con ellos una tarde ayudándoles a superar los diferentes elementos de cualquier parque infantil cercano a nuestros domicilios.

En las sesiones de Educación Física (no nos gusta hablar de psicomotricidad únicamente) que los alumnos de Educación Infantil realizan en nuestro Colegio se busca el desarrollo psicomotriz y físico para lograr también una mayor transferencia en el resto de los aprendizajes y tareas a las que tienen que hacer frente. Nos planteamos estas clases como una prolongación del aula para reforzar lo que se imparte por los tutores en clase.

Para concluir nos gustaría señalar la importancia de inculcar en nuestros niños desde bien pequeños lo beneficioso que es realizar actividades para desarrollar su agilidad, su dominio y su conocimiento del cuerpo, todo repercutirá positivamente en el resto de los aprendizajes y en la creación de un modo de vida saludable.

 

Pedro Santiago, Profesor de Educación Física

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