Matilde, in memoriam

Queridos Padres:

Toda la Comunidad de Santa María del Camino estamos tristes por la pérdida de Matilde Carabaña, pero muy agradecidos de haberla conocido, y de haber convivido  y trabajado con ella.

Ha sido para nosotros ejemplo de lealtad a nuestro proyecto y a su gente; ejemplo de vivir siempre en consecuencia con sus creencias y su vida; ejemplo de amistad, todo lo que le contabas o compartías con ella le interesaba.

Trataba de poner paz a su alrededor sin conocer el rencor.

Nos enseñó, tantas veces, a disfrutar con los matices y los detalles: ¡Cómo le gustaba la Naturaleza! El olor a tierra mojada, los colores del cielo, el campo con sus sencillas flores, las hojas amarillas y marrones del otoño,…

El centro de su vocación era el niño y siempre fue prioridad en su actuación.

Cuando se jubiló siguió ayudando personalizadamente  a aprender a leer a los pequeños y solventar sus dificultades.

Así recordarán sus alumnos a Matilde: una profesora comprometida, cercana y muy cariñosa. Y así nos comentaban: “creyó en mí”, “me ayudó en mis momentos difíciles”, “me dijo que yo podía”, “me ayudó a encontrar mi vocación”.

Protegía a los suyos, hablaba de ellos con orgullo y preocupación constante y enseñaba su amor por el centro de su vida: su marido, hijos y nietas adoradas. Ellas eran su locura y su orgullo.

Nos dio a todos un ejemplo de entereza y gran capacidad de aceptar el sufrimiento y la enfermedad.

Teresa San Román, hija de Maruja Espinosa, alumna y profesora de este Colegio y hoy en día Presidenta de Honor del Patronato, se suma a estas líneas de recuerdo:

“La pérdida de Matilde ha producido un enorme vacío y esta enorme pena que ahora siento.

Mantuve un contacto frecuente con ella hasta los momentos finales de su enfermedad, esa forma de perdurar una amistad en el tiempo se da muy pocas veces.

Pero Matilde era para mí una mujer extraordinaria. Su sólida competencia profesional se enriquecía con su apego a buscar y dar la verdad; con su forma de relacionarse, tan llena de cariño; su capacidad humana, humanista,  para entender  y aproximarse a las personas que la rodeábamos y al mundo cercano y lejano; una capacidad que, por guiarse por la verdad y la tolerancia no le impedía tener un fuerte pensamiento crítico que expresaba y practicaba sin miedo.

Nunca saldrá de mi cabeza ni de mi corazón mientras viva. Y entre todos los que así sintamos, haremos vivir en nuestro espíritu a Matilde para siempre.”

Todos -padres, alumnos, antiguos alumnos, profesores de hoy y de ayer, toda la comunidad educativa del Colegio Santa María del Camino- recordaremos siempre a nuestra querida Matilde.

Un abrazo  a todos y feliz Pascua de Resurrección

 

Isabel Carvajal, Directora General

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