MARÍA SARTORIUS CARVAJAL-DIRECTORA GENERAL DEL GRUPO ASCENDENT

 “El Colegio me ha permitido entender mejor los RRHH, es fundamental la formación en valores, integridad y humanidad”.

 

Un año más, reanudamos también actividad en la Asociación de Antiguos Alumnos. En este espacio que el Colegio nos reserva en su newsletter, continuaremos este curso presentando distintos perfiles de alumnos que hayan pasado por sus aulas. Todos nosotros, familias actuales y antiguos alumnos de Santa María del Camino, conformamos una rica comunidad de personas muy diversas, pero con algo común, la identidad propia y el cariño hacia este Colegio. Por ello, creemos que es muy interesante que nos conozcamos y tomemos contacto entre nosotros, así como que reconozcamos y celebremos los proyectos y éxitos de todos. Todo esto es lo que perseguimos con esta serie de artículos. Confiamos en que sean de vuestro interés.

Este curso comenzamos retomando contacto con una compañera dedicada al ámbito de los RECURSOS HUMANOS. María Sartorius Carvajal (1967) es hija y sobrina de antiguas alumnas de Santa María del Camino, donde estudió durante toda su escolaridad, desde párvulos hasta COU. Al finalizar, estudió Arquitectura en la Universidad Politécnica de Madrid, donde ingresó junto con otras compañeras de su misma promoción del Colegio.

María nos cuenta que salió de la universidad en el año 1992, en el inicio de una gran crisis en nuestro país, un mal momento para los arquitectos. Tras algo más de un año trabajando en un estudio de arquitectura, cambió de rumbo profesional y junto con su hermano y un amigo, puso en marcha una empresa dedicada al trabajo temporal, la selección de personal y la formación. Desde entonces María se ha dedicado a los Recursos Humanos, primero en ATTEMPORA (1994-2012) y desde hace 4 años en el GRUPO ASCENDENT. Para esta etapa empresarial realizó un MBA en 1998 y un curso de alta dirección (SMP) en 2005, ambos en el Instituto de Empresa (Madrid).

Nuestra compañera señala que, así como estudiar Arquitectura le ayudó a ser empresaria (“te encuentras muchas veces ante el “papel en blanco” para nuevos proyectos y buscando soluciones con imaginación y cabeza”), cree que sus años en Santa María del Camino le han permitido entender mejor los recursos humanos ya que, considera que, “por mucho que se estudie de RR.HH., lo fundamental es tener algo que no se puede estudiar en libros, sino con una formación en valores, integridad y humanidad”. Y nos comenta que muchas veces se ha sorprendido constatando que lo más innovador en gestión del talento y desarrollo de personas, tan en boga en la actualidad, ya lo aplicaban hace muchos años en su Colegio, como una unión natural de profesionalidad y caridad cristiana.

María recuerda con cariño que las profesoras de su etapa escolar le parecían a veces anticuadas, por ser mayores, por ser exigentes  o por no estar al día de lo que se llevaba, pero, sin embargo,  a lo largo de los años ha constatado que eran más adelantadas de lo que hubiera podido imaginar. “Pasa como con los hijos: hasta que no eres madre no valoras tanto a la tuya”, nos comenta entre risas.

Acabamos como siempre preguntando a nuestra compañera qué es lo que recuerda o mantiene más vivo de su paso por el Colegio, a lo que nos contesta con esta bonita idea con la que muchos de nosotros, antiguos alumnos, nos sentimos absolutamente identificados:

“Del Colegio me queda sobre todo ese carácter tan especial del Camino, que reconoces en los antiguos alumnos a lo largo del tiempo, y que no se entiende fuera del Colegio. Es una mezcla de buenos valores con un sabor muy familiar, de confianza”

Nos dice además que lo que más agradece al Colegio, además de unas buenísimas amigas, es “la realidad cercana de Dios como parte crucial en la vida cotidiana, a lo largo de cada curso (Adviento, Navidad, Cuaresma, Pascua) y sobre todo el amor a la Virgen María, a Santa María del Camino, que nos acompaña toda la vida y nos lleva a Jesús. Intento trasmitirlo a mis hijos, incluso seguimos haciendo cada año un calendario de Adviento como los que hacíamos en el Colegio con Isabel Vicent”.

También conserva un montón de buenos recuerdos, de buenas profesoras y buenas educadoras, a pesar de que reconoce que muchas de las cosas que le gustaban las creía absurdas cuando era pequeña: “la Navidad, romerías de la Virgen, huevos de Pascua, clausuras, murales, campeonatos de voley,  las jornadas, el horrible maillot de gimnasia, la trenca y el esperado uniforme de verano, las “acampadas” en el Museo del Prado cuando Solita nos ponía a copiar algún cuadro, las Primeras Comuniones,  las charlas de Marichu mientras nos enseñaba a hacer pastas, el teatro con Jose Maria Morera, el coro con Carmen Perez de Uría, cuando Carmen Roure nos mandaba a Maruja por alguna trastada (y salías de su despacho siempre con un caramelo), el estoicismo de Carmen Chapa, el moño de Pilar Díaz de Villegas y el humor negro de Marilés…….¡Y la cantidad de risas con las niñas de clase, y que seguimos echando aún cuando recordamos esos momentos!”. Y termina con una última reflexión: “Con todo eso y mucho más forjamos nuestra identidad, que es parte de la identidad del Colegio”.

Nos despedimos disfrutando con nuestra compañera de todos estos bonitos recuerdos y sentimientos y agradeciéndole su cariño por el Colegio y su colaboración con nuestra Asociación.

 

Camino Blázquez, Presidenta de la Asociación de Antiguos Alumnos

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