Los adolescentes frente al aprendizaje 

Los cambios de la adolescencia son una oportunidad para conocer a los alumnos y motivarlos.

Durante la adolescencia se producen una serie de cambios neurobiológicos que tienen relación directa con una reestructuración de los aprendizajes. Esta situación nos presenta a los educadores una gran oportunidad: aprovechar el gran potencial que cada alumno posee en su interior. Desarrollarlo supone un gran reto que conlleva descubrir los aspectos externos e internos que pueden motivar a nuestros alumnos.

Todos los adolescentes tienen ilusiones o se preocupan por algún tema en particular. Y además, poseen la capacidad para aprender por sí mismos lo que se propongan, siempre que sea su centro de interés. Sin embargo, en ciertas ocasiones observamos que algunos de ellos manifiestan poca curiosidad por los contenidos teóricos o bien carecen de la constancia para mantener el esfuerzo en el tiempo.

Si analizamos los aspectos externos que influyen en estos hechos, nos damos cuenta de que para conectar con sus intereses y desarrollar sus potencialidades, tenemos que establecer vínculos afectivos. Estos generan un entorno de confianza y seguridad donde ellos se sienten protagonistas. Por este motivo, las relaciones interpersonales que establecen con los adultos y con sus iguales son determinantes a la hora de estimularles. El apoyo y el reconocimiento de sus logros por parte de los demás (compañeros, familia y profesores), les proporcionan experiencias positivas que favorecen e impulsan su aprendizaje.

Sin embargo, la motivación no debe estar solamente supeditada a factores externos como la obtención del éxito inmediato o el reconocimiento de los otros. Debemos orientar sus inquietudes hacia otros aspectos  de mayor relevancia relacionados con su motivación personal o interna. Por tanto, también debemos inculcar la importancia de otros valores de índole superior como la satisfacción por el trabajo bien hecho, la superación de las dificultades, la responsabilidad y la perseverancia en las tareas. Estos valores les ayudaran a crear una  autoestima positiva y les llevarán a insistir en la consecución de sus objetivos.

Por los motivos anteriormente expuestos, en esta etapa de secundaria trabajamos  con propuestas educativas que potencian tanto factores externos de motivación como internos, tratando de despertar sus intereses y de desarrollar sus talentos sin perder de vista el valor del esfuerzo.

 

Mar Gómez, Directora de Educación Secundaria

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