La motivación de logro en Educación Física

En los campos de la psicología y la pedagogía se distinguen diferentes razones por las que las personas pueden motivarse para conseguir sus objetivos. Así hay personas que tienden a motivarse más ante la posibilidad de conseguir el aprecio o la aceptación de los demás (motivación de afiliación) o por tener influencia y conseguir un status ante una persona o grupo (motivación de poder).  Por otro lado existe la motivación de logro, en la que la satisfacción proviene de la búsqueda de la superación de unos objetivos o logros marcados.

En educación debemos tener en cuenta todas las razones que pueden impulsar al niño o adolescente a buscar y conseguir los objetivos que se planteen, aunque es importante poner especial interés en crear actividades que fomenten el deseo del alumno por tener éxito y vencer las dificultades para conseguir un objetivo.

Desde la Educación Física por las características de nuestra asignatura tenemos muchas posibilidades para trabajar este tipo de motivación y así fomentar los valores y competencias que potencia:

–          Emprender y planear bien acciones para conseguir resultados positivos, de forma creativa e innovadora.

–          Interesarse en tareas con un alto grado de responsabilidad siendo capaces de asumir riesgos relativos teniendo en cuenta las propias capacidades.

–          Reconocer los propios éxitos y fracasos asumiendo las consecuencias de ambos.

–          Fijar metas realistas para luchar por el logro personal más que por los premios en sí.

–          Buscar el control de la propia conducta y conseguir seguridad en uno mismo.

A los alumnos de 1º ESO se les propuso en este tercer trimestre crear una coreografía de acrosport. Para conseguir los objetivos debían ser creativos, tomar responsabilidad, buscar desafíos teniendo en cuenta la capacidad de los integrantes del grupo, etc. Así fomentamos la motivación de logro.

Tanto desde el Colegio como desde casa podemos fomentar la autonomía de este tipo de motivación teniendo en cuenta algunas sencillas pautas:

–          Tener paciencia y respetar el tiempo de ejecución de cada uno, animando siempre a terminar la tarea.

–          Reforzar en positivo los esfuerzos y reconocerlos de forma verbal.

–          Fomentar la automotivación para hacer las cosas. Si vemos que el alumno tiene dudas, le recordaremos lo bien que quedará el trabajo cuando esté terminado, lo interesante que puede ser el tema en cuestión, etc.

–          Fomentar la participación y compromiso en lo que se hace.

–          A la hora de elegir las actividades o responsabilidades a las que se deben enfrentar buscar que no sean ni demasiado difíciles ni demasiado fáciles. Así evitaremos la posible frustración y fomentaremos la motivación de logro.

 

Francisco Retamar Peña, Profesor de Educación Física

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