La optatividad en Educación Secundaria

La elección de optativas en secundaria está encaminada a ampliar conocimientos, a reforzar algunas materias o a definir vocaciones.

La LOMCE establece una serie de materias de diferente consideración entre las que están las materias específicas de opción; son una serie de materias optativas cuya elección depende del alumno. Según los cursos, estas son de 1 a 4.

En el primer ciclo de ESO (cursos 1º, 2º y 3º) la optatividad se produce en una asignatura: la oferta es estudiar una Segunda Lengua extranjera (el Francés) o estudiar una materia de refuerzo de las asignaturas troncales: Refuerzo de Matemáticas o Refuerzo de Lengua en 1º y 2º de ESO; en el caso de 3º de ESO la optatividad es la siguiente: Segunda Lengua Extranjera (Francés) o la asignatura Cultura clásica.

No obstante  en 4º curso de ESO son 4 las asignaturas que deben escoger los alumnos. Por ello, el Colegio organiza las asignaturas por itinerarios para canalizar esa oferta, que es la que sigue: De entre Biología y Geología, Física y Química, Economía, Latín se eligen dos asignaturas; de entre Informática, Educación Plástica y Visual, Francés, Ampliación de Matemáticas, Música, Filosofía y Cultura clásica se eligen otras dos.

A la edad de 14 o 15 años, momento en el que se deben enfrentar a esta elección para 4º de ESO, los alumnos muestran distinto grado de definición: algunos tienen muy claro qué quieren hacer o cuáles son sus capacidades, otros, sin embargo, están muy desorientados y no saben qué les motiva, o qué le interesa.

Por ello, más que elegir en función del grado universitario que quieren estudiar o de la profesión que desarrollarán, el criterio para elegir en estos primeros cursos debe estar basado principalmente en las capacidades y competencias de cada uno. La clave está en que cada alumno se guíe por sus capacidades y gustos.

Tutores, profesores y padres pueden ayudar a cada alumno o hijo a descubrir cuál es vocación, a descubrir hacia qué siente inclinación o hacia dónde quiere encauzar o encaminar su formación.

A través de las dinámicas de las clases de Tutoría se puede ayudar a los alumnos a descubrir cómo son, a que se cuestionen sus gustos o ideas; los profesores con su trato diario en el aula también ayudan a cada alumno a conocer cuáles son sus competencias y aptitudes, sus fortalezas y sus debilidades; finalmente, los padres, las familias, son  también responsables de acompañar a sus hijos en este paso.

Para escoger itinerario importan: las aptitudes y los gustos, es importante distinguir entre lo que a cada uno gusta y lo que a cada uno se le da bien.

La amplia oferta de optatividad  en Educación Secundaria permite a los alumnos descubrir sus vocaciones e ir encauzando los conocimientos hacia las áreas de interés de cada uno, de cara a los itinerarios de cursos de secundaria posteriores.

 

 

 

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