Eucaristía de inicio de curso escolar

Comienza un nuevo curso. Tiempo de esfuerzo y crecimiento.

La Palabra de Dios nos recordó:

  • la importancia de cultivar algunas actitudes imprescindibles para crear un buen clima de estudio y un adecuado ambiente de convivencia,
  • el compromiso de aprovechar la oportunidad y los medios que tenemos para formarnos
  • el empeño por dar frutos abundantes y duraderos
  • la alegría de poder contar con Jesús, el amigo que nos acompaña en cada momento.

Utilizamos el símbolo del reloj como recuerdo del tiempo que mide nuestro aprendizaje y crecimiento,  y le ofrecimos a Dios el tiempo de entrega, esfuerzo, ayuda e ilusión, presentándole nuestra vida con esta oración:

Señor, al comenzar este nuevo curso

te pedimos que nos regales un nuevo reloj.

Ni digital ni a pilas

queremos uno muy especial, tu reloj.

Un reloj que marque solo y exclusivamente

segundos, instantes,

oportunidades para hacer el bien.

Un reloj cuya agujas  abracen, sirvan,

ayuden, perdonen, escuchen, compartan…

Un reloj que se pare

cuando alguien entre en apuros,

que se adelante

para ver las necesidades del otro

y que se atrase para pedir perdón.

¿Un reloj de pulsera o de pared?

No, mucho mejor, de corazón.

Un reloj con un gran despertador

que nos recuerde levantarnos

cuando nos caigamos

y ponernos en camino

cuando nos detengamos.

Un reloj con cronómetro incorporado,

para aprovechar a tope

cada día que Tú nos regalas,

cada segundo que Tú conviertes

en un nuevo reto,

en una nueva oportunidad.

Señor, al comenzar este nuevo curso

estrenamos con ilusión  tu reloj.

Bendice cada una de las horas,

minutos y segundos

que vamos a pasar

con las personas que cada día

pones en nuestro camino.

 

Tuvimos presente también la invitación del Papa Francisco para este año:

  • Celebrar el Año de la Misericordia: profundizando en la ayuda, el respeto, la comprensión, la acogida, el perdón…
  • El mensaje de su Encíclica Laudato Si, comprometiéndonos a cuidar, respetar y admirar la naturaleza, llevar una vida saludable para nuestro crecimiento, y colaborar para construir un mundo más justo y solidario.

Finalmente invocamos a Santa María del Camino para nos acompañe y proteja a lo largo de curso que hemos iniciado.

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