El aprendizaje de una segunda lengua extranjera

Si hablas a una persona en una lengua que entiende, las palabras irán a su cabeza. Si le hablas en su propia lengua, las palabras irán a su corazón.” Nelson Mandela

 

En nuestro Colegio apostamos por la formación integral del alumno y las lenguas extranjeras forman parte de ella.

Cuando ya se ha iniciado con éxito el aprendizaje de una primera lengua extranjera, la pregunta que nos asalta es cuándo, cómo y dónde empezar con la adquisición de la segunda.

Aprender en edad infantil parece lo más idóneo. Los niños disfrutan de muchas ventajas debido a su juventud, pues se encuentran en el momento más indicado. Lenneberg afirmó que la corta edad de los alumnos beneficiaba enormemente el aprendizaje debido a la plasticidad del propio cerebro que asimila, en esas circunstancias, una información muy compleja de una manera inconsciente y sin esfuerzo. Lo que en edad adulta supone un gran esfuerzo y un complejo proceso, los niños lo realizan de forma natural.

Cuanto antes aprendan los niños la segunda lengua extranjera, mejores serán los resultados. Pero ¿cuál es la edad óptima? Concretamente, hablamos del aprendizaje de los 2 años hasta la pubertad. Algunos investigadores señalan la pubertad como la edad crítica a partir de la cual resulta más difícil adquirir estructuras del lenguaje por la pérdida de plasticidad del cerebro.

El colegio tiene un papel fundamental en la adquisición de la segunda lengua extranjera, ya que proporciona un contexto adecuado que facilita el contacto de los niños con la lengua meta, aportando el input lingüístico necesario que será básico para su aprendizaje. Según Fleta, los colegios son el lugar idóneo para aprender la lengua extranjera puesto que involucran a los niños en actividades propias de la vida real y presentan la lengua extranjera de una manera auténtica.

Para afrontar la adquisición de la segunda lengua extranjera, en el Colegio apostamos por una metodología ecléctica que combina lo mejor de cada una de las metodologías, pero basada principalmente en la metodología comunicativa y la actancial. De la primera, utilizamos los documentos auténticos que acerquen a los alumnos a la cultura de una forma real, los juegos de roles y actividades de simulación. De la segunda, nos quedamos con que el alumno sea el actor de su propio aprendizaje.

No se trata solo de conocer otra lengua, sino también otra cultura, otras gentes, otras almas, y de comprenderlas.

 

Alma Sánchez, Profesora de Francés

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