El aprendizaje cooperativo

El trabajo cooperativo como estrategia metodológica es una de las novedades que aparecen en la LOMCE.

El trabajo cooperativo como estrategia metodológica comenzó a desarrollarse ya en los años 90 con especialistas como Johnson and Johnson, que pusieron de manifiesto su relevancia.

El aprendizaje cooperativo reemplaza la competitividad por la colaboración y el docente pasa a ser un organizador del trabajo de los miembros del grupo, pautando contenidos, objetivos y tiempos. De este modo el aprendizaje cooperativo es capaz de hacer que el docente saque lo mejor de cada uno de ellos alcanzando varias metas importantes al mismo tiempo. Podríamos decir que diversifica y complementa el aprendizaje porque sigue diferentes ritmos y tiene en cuenta distintas aptitudes e inteligencias y da al alumno la posibilidad de desarrollar alguno de sus talentos.

Ayuda a establecer vínculos positivos entre los miembros del grupo y a crear “interdependencia positiva “, un término acuñado por los especialistas Johnson and Johnson que nos hace ver la necesidad de crear comunidad desde la diversidad.

Nuestra experiencia nos demuestra que los alumnos se involucran mucho más en el proceso de aprendizaje, haciéndose responsables de una parcela del trabajo del grupo y apoyándose unos a otros para conseguir un bien común. No todos los momentos del aprendizaje pueden ser cooperativos, pero si en todas las áreas se pueden buscar actividades que se trabajen de esta forma. Los grupos de trabajo bien organizados preparan a los alumnos a desempeñar un papel que les servirá como entrenamiento para un futuro no muy lejano.

 

Mónica De Escalante, Directora de Educación Infantil y Primaria

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