CRISTINA DEZCALLAR-SOCIA DIRECTORA EN AGENCIA DE COMUNICACIÓN

La creatividad de la que vivo fue fomentada. Aprendí a elegir con libertad la profesión que me hiciera feliz.

 

Este mes desde la Asociación de Antiguos Alumnos hemos contactado con Cristina Dezcallar López-Chicheri (1974) que estudió en Santa María del Camino desde 2º de EGB (7 años) hasta 3ºBUP (16 años). Salió del Colegio en el año 1992 y, tras ello, cursó COU en el Colegio Nuestra Señora del Recuerdo (Madrid) y Empresariales en ICADE (E-2) con la especialidad en Marketing, sector donde lleva desarrollando su carrera profesional desde el año 1997.

Cristina empezó su carrera profesional en el departamento de marketing de L’Oréal París. Allí estuvo 3 años haciendo lo que ella misma dice que fue “un verdadero máster real en marketing”. Se lo pasó muy bien y aprendió muchísimo, para acabar descubriendo una verdadera pasión por la publicidad que la llevó a “cambiarse al otro lado de la mesa” y pasar a desarrollar su trabajo en Agencia. De este modo, comenzó en Ruiz Nicoli, que en aquél momento era la agencia española nº1 en el ranking, participando en campañas como el lanzamiento de Vía Digital, Cardhu (whisky de malta), AXA, Ayuda en Acción, Gazpacho Alvalle, entre otras. Como Directora de Cuentas en esta agencia, disfrutó de 4 años muy bonitos e interesantes, hasta que contactaron con ella desde McCann – Erickson, la agencia nº1 del mundo, para llevar Coca Cola, gran oportunidad que no pudo rechazar. En esta etapa de 2 años maravillosos tuvo la oportunidad de gestionar un equipo grande como directora de cuentas, coordinar varios departamentos, rodar geniales campañas en Argentina o Brasil para Coca-Cola (Chihuahua, La niña…que se ha enamorado, Del Pita Pita, Psichedellic Sally…) y también gestionar la cuenta de forma global; llegando a exportar su creatividad a más de 120 países en el caso de Chihuahua o casi 90 para Del Pita.

Y entonces, la vida de Cristina dio un giro inesperado, su madre se puso enferma y, sabiendo que le quedaban pocos meses de vida, Cristina decidió dejarlo todo y estar con ella ese tiempo. Seis meses después de su muerte, en abril de 2006, montó su propia agencia, DaGusto Marketing, con la idea de divertirse trabajando y a la vez tener una vida personal y familiar de mayor calidad. Cristina es socia de esta agencia al 50% y, desde el servicio al cliente, gestiona tareas de creatividad, new business, finanzas, producción… Sus primeros clientes estaban vinculados al sector del vino español y alcoholes en general, pero en la actualidad es una agencia de marketing y publicidad con clientes muy variados, como Vodafone, Pandora (joyas), Fieldeas (soluciones digitales), Fluke (aparatos para aires acondicionados) o ENISA (Empresa del Ministerio de Industria que da créditos a pymes). Desde DaGusto Marketing realizan campañas de publicidad convencionales, o contenidos para YouTube (Branded content), gestión de redes sociales, eventos y diseño web o de producto. Nos invita a echar un vistazo a sus trabajos más recientes en la web de su agencia (www.dagusto.es) o a contactar directamente con ella: cristinadezcallar@dagusto.es

Además de su actividad en la agencia, Cristina nos cuenta que, en los inicios de su etapa en DaGusto, estuvo dando clases particulares a alumnos de Santa María del Camino, ya que disponía de más tiempo que ahora. A Cristina le encantan los niños y enseñar. No descarta de hecho compatibilizar en el futuro su empresa con la docencia, en algún master o programa de su especialidad. Por otro lado, conocemos que durante 6 años, Cristina ha sido voluntaria en la Fundación Síndrome de Down de Madrid, como monitora de ocio los fines de semana.

De nuevo en 2013, Cristina se enfrentó a una situación personal grave, al detectarle una leucemia. Nos cuenta ilusionada que ahora que está recuperada de un trasplante de médula de su hermano Juan, se está planteando colaborar con la Fundación Josep Carreras contra la Leucemia. Le gustaría, igual que ha hecho recientemente Pablo Ráez, concienciar a las personas de la importancia de donar médula. Nos dice: “Es fácil y no duele. Es donar sangre. Mucha gente la confunde con la médula espinal y se asusta pensando que le van a abrir la espalda. Nada que ver. La médula ósea es como una esponja que se encuentra en los huesos planos (cadera, cráneo, esternón) y que es donde se forman las células madre”. A Cristina le gustaría tener la oportunidad, por ejemplo, de dar charlas en Colegios para concienciar desde pequeños y que los niños se hagan donantes cuando cumplan 18 años. España, afirma, es país líder del mundo en donaciones de órganos, pero no de médula y es importantísimo encontrar donantes compatibles para curar más leucemias.

En cuanto a su paso por nuestro Colegio, Cristina nos cuenta que llegó a Santa María del Camino con 7 años, en el año 1981, después de vivir 4 años en Nueva York y 3 en Montevideo. Sus padres eran diplomáticos. Se define como una niña muy tímida pero que recuerda llegar a las casitas y sentirse muy feliz desde el principio. Aquél año su profesora fue Amparo Avilés y tenían mascotas en clase (hámster, tortuga, pájaros…). Le gusta mucho cómo el Colegio enseñaba a respetar a los animales y la naturaleza desde pequeños, cosa que sigue practicando hoy en día. A Cristina le gustaba especialmente del Colegio el tener huerto, las clases de cocina y la gimnasia, de hecho, se apuntó a gimnasia deportiva y ganó con el equipo del Colegio algunas copas y medallas. Hoy sigue haciendo mucho ejercicio y disfrutar del aire libre es una necesidad para ella.

Destaca sobre todo que le encantaba la libertad con la que en el Colegio se aplicaba lo aprendido: “aquéllos cuadernos tan personales, llenos de dibujos, mapas,…Sentí un gran cambio cuando me fui en COU y todo el mundo hacía los trabajos iguales: margen rojo, letra azul, nada personal. Ahora me doy cuenta de que en el Colegio nunca hicimos cartillas de caligrafía, al contrario que la mayoría de mi generación. Dejaban a cada uno tener su letra con personalidad”.

En cuanto a los viajes, nos dice: “Los viajes de esquí eran fantásticos. Nos dejaban esquiar solas por la tarde si íbamos un mínimo de 3…y ya se sabía: si una tiene un accidente, otra se queda con ella y la tercera va a buscar ayuda….Nos hacían responsables desde una libertad tremenda. Y también eran sorprendentes los viajes de fin estudios. Aprendíamos a ser inquietas, a querer saber, a buscar fuentes de aprendizaje…”.

Cristina afirma que la creatividad de la que vive hoy en día fue descubierta y fomentada en el Colegio. Le encantaban las clases de dibujo, preparar los increíbles decorados para la Clausura, las jornadas, el concurso del día del libro, los cuadernos…

Termina Cristina destacando a modo de resumen: “Aprendí a elegir con libertad la profesión que me hiciera feliz”. Recuerda cómo la Directora, Isabel Carvajal, le dio ese consejo en uno de los últimos cursos, consejo que se le quedó grabado. “No se nos inculcaba en Santa María del Camino competitividad, ni ser mejor que el de al lado, ni el éxito económico. Nos dijeron que triunfaríamos en aquello que nos hiciera felices, y eso es lo que he intentado”.

 

Camino Blázquez, Presidenta de la Asociación de Antiguos Alumnos

 

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