Aprendiendo con el juego simbólico

Es una experiencia esencial en el aprendizaje de los niños, pues posibilita transformar y crear otros mundos.

Con el juego simbólico se pueden vivir otras vidas, jugar a ser otros, y así saber que existen formas de pensar y sentir diferentes a la propia.

Es muy importante que los padres proporcionen a sus pequeños el tiempo suficiente y necesario para jugar, ya que mediante el juego simbólico podrán evocar un acontecimiento vivido que les haya impresionado, revivir una aventura excitante, o sencillamente imitar a sus padres en cualquier situación cotidiana.

El juego simbólico también está estrechamente relacionado con desarrollo del lenguaje infantil ya que al dar de comer a la muñeca o acostarla, repetirá las frases que suelen enmarcar este tipo de situaciones, lo que hará que empiece a expresar verbalmente lo que antes sólo expresaba con acciones.

Por otra parte, en las aulas es de una gran importancia, ya que en ellas el juego simbólico multiplica sus beneficios. La organización de este juego en las aulas, se desarrolla a través de “Los rincones”, que nos permiten organizar el aula en pequeños grupos, cada uno de los cuales realiza una tarea determinada y diferente, así los niños aprenden a trabajar en equipo, a colaborar y a compartir conocimientos y a potenciar su iniciativa y el sentido de la responsabilidad.

Por todo esto, padres, debéis dejar jugar a vuestros hijos, y a menudo, observar su juego ya que os proporcionará valiosas pistas sobre su pensamiento y sus preocupaciones si las hubiese.

En el Colegio siempre tienen un espacio para el juego simbólico, además del tiempo de los recreos, donde sin duda desarrollan este tipo de juego. Jugar es pues, una forma de aprendizaje importantísima que les conducirá finalmente, a formar su propio pensamiento.

Gracias al juego simbólico los alumnos aprenden a través del juego, se favorece la socialización, fomentamos su autonomía y sus hábitos de orden y respeto de normas, se estimula su creatividad, curiosidad e imaginación y se respeta su individualidad.

El juego simbólico ayuda al niño a comprender su entorno, a desarrollar su lenguaje e imaginación, a superar situaciones estresantes y a empatizar contribuyendo activamente en su desarrollo emocional.

 

Violeta Álvarez-Rico, Coordinadora de Educación Infantil

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