Deporte y felicidad, un binomio saludable

 

La práctica regular de actividades deportivas es muy importante para mejorar la salud de nuestro cuerpo, pero no solamente el bienestar físico se verá mejorado con el deporte, sino que también su práctica nos aportará innumerables beneficios psicológicos que debemos tener en cuenta.

Cuando terminamos de realizar cualquier actividad deportiva, aunque nos sentimos más cansados físicamente, solemos sentirnos satisfechos y experimentamos una sensación de tranquilidad y alegría ya que se origina en nuestro organismo un proceso químico que interfiere directamente en nuestra mente.

Al someter a nuestros músculos a un esfuerzo determinado, se liberan en el sistema nervioso una serie de sustancias químicas de efecto hormonal, conocidas como endorfinas, que actúan como neurotransmisores que aumentan en los momentos placenteros y que son el vehículo material del placer, la euforia, la felicidad y el alivio del dolor entre otras cosas.

Las endorfinas crean en nuestro organismo una sensación de felicidad y bienestar. Por ello, las personas que practican deporte suelen ser más positivas ante la vida y tienen más alegría.

El deporte no es solo una forma de conseguir un cuerpo bonito, sino que también es una buena manera de lograr una mejor salud mental, existen numerosos estudios que relacionan la actividad física con mejores estados de ánimo y menos incidencia de trastornos mentales.

La relación del deporte y la felicidad es muy profunda, va más allá de lo puramente químico:

▪         Todos los deportes se empiezan desde abajo y con humildad y paciencia vas avanzando. Vas superándote a ti mismo y cada día te ves mejor.

▪         El deporte se practica con otros, y todos empezamos con alguien que nos enseña y a quien le expresamos gratitud por ello.

▪         El deporte te vuelve optimista y te enseña a superar tus limitaciones.

▪         Los deportes te permiten conocerte mejor, apreciarte y quererte tal y como eres.

▪         El deporte te hace más social porque normalmente lo compartes con otros, aprendiendo a trabajar en equipo. Y el hecho al sentirnos más seguros con nosotros mismos, nos facilita el socializar con otros.

▪         El deporte te enseña a vencer y conseguir tus metas (lo que nos hace sentir magníficamente), pero también nos enseña a superar nuestras derrotas, y a encontrar muchas más soluciones ante las adversidades.

▪         El deporte nos enseña a perdonar a los compañeros y adversarios, tanto errores como malos gestos, de la misma forma que nos hace sentirnos comprendidos y apoyados por ellos cuando nos equivocamos.

▪         Los deportes nos ayudan a comprometernos con nuestras metas y con nuestros compañeros.

▪         Y por supuesto, el deporte hace que nuestro cuerpo se fortalezca, se sienta con más energía, más saludable y más preparado para la vida diaria.

Por todo ello, el deporte nos hace mucho más felices.

Roberto Lapeña, Profesor de Educación Física

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