La integración social del alumno en el grupo

El Colegio constituye el primer lugar donde los más jóvenes establecen una red de relaciones humanas entre profesores-alumnos y entre iguales (alumnos-alumnos). Estas relaciones interpersonales generan experiencias, sentimientos y actitudes con los que ellos van construyendo su propia identidad, sintiéndose parte de una estructura social.

Los profesores no somos únicamente transmisores de conocimientos, sino que además contribuimos a través de la docencia a completar la formación de los alumnos en esta dimensión social. Tratamos de dotarlos de herramientas que les capaciten para relacionarse con el entorno. Queremos despertar su preocupación por el bien común, estimular su responsabilidad social y alentar el respeto hacia las normas de convivencia.

Para lograr estos objetivos desarrollamos programas de educación en valores para la sociedad actual como la educación en la salud, el respeto por el medio ambiente, el emprendimiento o la solidaridad.

Dedicamos tiempo desde las tutorías a trabajar la gestión de las emociones desde el conocimiento propio, el autocontrol y la autodisciplina, potenciando las fortalezas de cada uno y generando una autoestima positiva.

Educamos en destrezas sociales básicas para que desarrollen la empatía, la asertividad y para que aprendan a valorar y respetar las diferencias como parte enriquecedora de la diversidad.

A lo largo de este proceso de integración social dentro del grupo, a veces surgen conflictos originados en su mayor parte por la subjetividad que aportan las emociones y por el deseo que los adolescentes tienen de sentirse queridos, aceptados y parte integrante de un grupo.
Es tarea de los profesores prevenir los conflictos y tratar de utilizarlos como instrumentos educativos. Para ello es necesario conseguir una comunicación fluida entre profesores y alumnos y entre los propios alumnos. Solamente desde la comunicación y el conocimiento de los otros somos capaces de identificar las necesidades personales de cada uno, los roles que cada cual va adquiriendo y en definitiva, identificar las relaciones sociales que se establecen.

La creación de un clima social favorable y la constitución de un grupo de alumnos que esté comprometido con todos sus integrantes, depende de cada uno de los miembros del mismo, pero siempre va acompañado de un buen trabajo de tutoría y de un gran esfuerzo por parte de todo el equipo de profesores.

Mar Gómez, Directora de Educación Secundaria

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